CRECE EL DESAFÍO POR SANAR A LA NIÑEZ HERIDA

CRECE EL DESAFIO POR SANAR A LA NIÑEZ HERIDA

03 Jun CRECE EL DESAFÍO POR SANAR A LA NIÑEZ HERIDA

Las inclemencias del tiempo no fueron escollo para que el sábado 20 de mayo se realizara la clínica ministerial de ACIERA Niñez bajo el lema “Sanando a la niñez herida” en las instalaciones de la Escuela Cristiana Evangélica Argentina (ECEA) y la Iglesia Transparente, que ofició como excelente anfitriona con la presencia del pastor Benito Bongarrá, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Más de  350 presentes marcaron el interés y la necesidad que existe sobre esta problemática y la avidez por nutrirse de herramientas para cuidar y preservar a nuestros niños de los flagelos que los azotan en la vida cotidiana.

El Director General de ACIERA, pastor Jorge Gómez, tuvo a cargo las palabras de apertura en nombre de la Federación, trayendo los saludos del presidente, Rubén Proietti, quien se encuentra en el exterior. Además alentó a los asistentes a instruir a los maestros que pastorean a las nuevas generaciones para que sean hombres y mujeres de influencia en las diferentes áreas de la sociedad en las cuales deban desempeñarse siguiendo el ejemplo de los reformadores evangélicos.

ESTOS FUERON LOS TEMAS:

  • Salud Emocional desde la mirada de la neurociencias  a cargo de la Dra. Cecilia Otero
  • Aspectos legales de la Legislación vigente en cuanto a los derechos del niño.                                      Disertación a cargo del Dr. Carlos Romano.
  • “Sanidad Espiritual: la importancia de la intervención pastoral”  a cargo de Ana Somoza.
  • “El nuevo Código Civil frente a la niñez, adolescencia y familia”  por el pastor y abogado Dr. Heriberto Bueno.

Se dictaron 10 talleres en forma simultánea, abordando los siguientes temas relevantes

  • Influencia de la Nueva Era en el sistema educativo;
  • Redes Sociales: Pro y contras de una nueva forma de comunicación;
  • La iglesia frente a la infancia en riesgo social;
  • Un ministerio modelo, iglesia para niños;
  • Violencia familiar, tratando todas las partes afectadas;
  • Importancia y trascendencia de la Escuela Evangélica;
  • Oración por la niñez;
  • Alcoholismo y drogadicción en niños y adolescentes;
  • Niñez, adolescencia y familia, un ministerio de la iglesia de Cristo,
  • Prevención del Abuso Sexual Infantil.

Tal fue el interés de esta jornada que reunió a líderes, pastores, autoridades y docentes, que inclusive llegaron de otras provincias: Chaco (Roque Sáenz Peña), Santa Fe (Rosario y Gobernador Gálvez), Entre Ríos (Concordia) y La Pampa. Como también de distintos puntos de la provincia de Buenos Aires: Mar del Plata, Mar de Ajó, Bragado, Bahía Blanca, Temperley, José C. Paz, Brandsen, Marcos Paz, Virrey del Pino, Derqui, Villa Rosa, Del Viso, Ramos Mejía, Rafael Castillo, Moreno, Paso del Rey, Mariano Acosta, Munro, Villa Ballester, San Martín, Caseros, Escobar, Berazategui, San Fernando, El Jagüel, Monte Grande, Pilar, Campana, Zárate, Capitán Sarmiento, Baradero, Luján, Isidro Casanova, San Justo, La Plata, Luis Guillón, Hurlinghan, San Pedro, y González Catán.

Tres testimonios ministeriales movilizaron a la concurrencia que siguió con atención cada palabra de los protagonistas: la ONG Pumas del Sur brindado por Enrique Flores, acerca de su experiencia en la inserción de jóvenes que no estudian ni trabajan; la experiencia de Hogares de Tránsito de Sandra Tombolini y la vivencia de Granjas Comunitarias Adulam, de la mano del pastor Omar Gaitán.

El cierre con su mensaje lo condujo el pastor Oscar Bruno, actual coordinador de la mesa de Niñez, Adolescencia y Familia, quien con sabia exposición, instó a la concurrencia a involucrarse sintiendo el dolor por los niños que sufren, tomando como ejemplo personajes de la Biblia. Finalmente, hizo un llamado a todos aquellos que, con sincero corazón, deseaban ser pastores de niños.

Destacamos que en los sucesivos ON LINE, compartiremos las distintas exposiciones que formaron parte del programa de la Clínica de Niñez , Adolescencia y Familia.

ACIERA desafía a todos los que trabajan con las nuevas generaciones a redoblar nuestros esfuerzos y nuestras oraciones, con el firme propósito de SALVAR A LA NIÑEZ HERIDA, antes de su destrucción, creyendo que Dios es poderoso para hacer NUEVAS TODAS LAS COSAS.