UNA PALABRA DE GRATITUD Y RECONOCIMIENTO

17 Sep UNA PALABRA DE GRATITUD Y RECONOCIMIENTO

En nombre del Consejo Directivo Nacional de ACIERA quiero agradecer en primer lugar al Señor por la JORNADA DE CAPACITACIÓN EN LA PROBLEMÁTICA DE GÉNERO Y EDUCACIÓN SEXUAL llevada a cabo el sábado 15 de septiembre en la Iglesia Príncipe de Paz de CABA.

Ante un auditorio colmado por pastores, lideres, docentes, profesionales y padres, a quienes felicitamos  por el interés y compromiso demostrados en la asistencia, puntualidad y fervor, que hicieron  posible el desarrollo de la jornada según lo programado, participando con mucha atención de una ininterrumpida agenda, en donde el orador Juan Varela como dato anecdótico en un momento expresó …”¿ habrá algún break por la cantidad de horas con tanta atención”?

También, quiero expresar nuestra gratitud a los asistentes con el esfuerzo que le cupo a cada uno, muy especialmente a aquellos que vinieron de tantas provincias (hasta los extremos de Jujuy, Salta y Tierra del Fuego presentes) y que no sólo confirmaron el marco federal de la convocatoria, sino que pusieron bien en alto la verdad bíblica de que somos UNO EN EL SEÑOR, más allá de las distancias, de las características propias de cada lugar y de las organizaciones que cada cual representa. Esto se sintió y se vivió durante toda la JORNADA.

Asimismo agradecemos a la iglesia anfitriona Príncipe de Paz, perteneciente a la Unión de las Asambleas de Dios, en la persona de su pastor Mario Morana y su equipo de colaboradores, no sólo por su disposición en brindarnos todas sus instalaciones para el éxito de la jornada, sino además por la dedicación demostrada en cada detalle, en pocas palabras “nos han hecho sentir como en casa”.

En adición, hacemos llegar nuestra gratitud a cada uno de los oradores que nos brindaron valiosas herramientas desde lo técnico y espiritual. Esta tarea, fue llevada a cabo con gran excelencia en cada exposición  para la preparación de las iglesias evangélicas frente a una nueva defensa de los valores de la familia. Cabe destacar que a través de la exposición de Juan Varela, fue puesto en relieve el conocimiento y experiencia de los evangélicos en España en su lucha contra la ideología de género. Ha sido un valioso aporte para los pasos que las iglesias evangélicas representadas por nuestra Alianza deben dar.

De la misma manera, agradecemos el  aporte de las Dras. Ana Parini y Mabel Borghetti sobre cómo contrarrestar las posibles modificaciones a la actual ley de educación sexual integral. La frescura y contenido espiritual en la participación de la Dra. Jael Ojuel, el aspecto pastoral y la cohesión que el liderazgo evangélico debe tener ante estos temas en la ministración del pastor Osvaldo Carníval, y el testimonio de la educadora Viviana Álvarez y su enorme trabajo con los docentes evangélicos.

No podemos dejar de destacar la brillante tarea en el aspecto logístico logrado por Marta Hotton. El gran trabajo de la oficina de ACIERA a través de sus colaboradores en la tarea administrativa y recepción a todos los participantes que llegaron de varios puntos del país, como así también de nuestro director ejecutivo, los pastores Norberto Saracco y Christian Hooft, en la compaginación de la “DECLARACIÓN DE ACIERA SOBRE LA EDUCACION SEXUAL INTEGRAL” (ver declaración aquí).

El éxito de dicha jornada se debe a que todo transcurrió en un contexto de unidad, y cuando quienes participan ya sea en la organización, exposición o asistencia, tienen un mismo sentir en Cristo, los valores de la familia y la fe se sostienen fuertemente en una iglesia que avanza unida en la sociedad en donde Dios la ha puesto como columna y baluarte de la verdad.

Fue emotivo el video que nos recordó lo vivido el 4 de agosto en el Obelisco, porque marca sin duda el nuevo rumbo a transitar, con los ojos bien abiertos y con toda la disposición activa para dar defensa de nuestra fe frente a leyes, corrientes ideológicas y acciones organizadas que intenten avasallar el estilo de vida que como ciudadanos del Reino y habitantes de esta tierra estamos llamados a ejercer.

 Pastor Rubén Proietti